Espiritualidad y Teología
Dona ahora¿Por qué el ser humano se esfuerza más allá de lo invisible? ¿Qué le impulsa a buscar su origen en Dios, un Ser Superior a todo y a todos, el Eterno? ¿Cómo reconoces Sus manifestaciones y te relacionas con Su comunicación? De esto nos habla el Evangelio (cf. Jn 20,31). ¿Gracias a qué capacidad, distinta del pensamiento y del sentimiento, de la fantasía alienante o de la necesidad proyectiva, es capaz el ser humano de relacionarse con Aquel a quien llamamos Dios y de poder adorarlo con libertad y amor? ¿De qué dispone el ser humano sino del alma espiritual, «creada a su imagen y semejanza», para estudiar y distinguir lo que es propiamente de Dios de lo que es humano y natural, para luego poder dirigirse a Él con certeza, en verdad y sin alienación? Como afirma la Biblia en el Qohelet (cf. 3,11), Dios ha puesto en el corazón de los seres humanos “la noción de eternidad”.
