Pedagogía y ciencias de la educación
Dona ahoraEl desarrollo armonioso del crecimiento de una persona es algo extremadamente rico y complejo, que requiere un acompañamiento personal particular desde muy temprana edad: al inicio, dado específicamente por los padres y la familia y luego, cada vez más, por el contexto de la vida social. El crecimiento del individuo humano es muy diferente al de los animales, tanto en lo que respecta al contenido educativo, extremadamente rico en matices y múltiples aspectos, como en lo que respecta al tiempo requerido para los procesos de maduración, educación y formación. Todo esto, además del desarrollo físico, se debe al alma espiritual presente en el hombre: a través de una infinidad de datos de todo tipo para ser comprendidos, debe presuponer la conciencia de ellos y, por último, pero no menos importante, su libre elección. De hecho, educar no es sólo informar, instruir y enseñar nociones necesarias para la vida y el trabajo, sino sobre todo es ex-ducere, “sacar” el bien, lo verdadero, lo justo y lo bello, valores que son todos inherentes al alma espiritual: ignorando esta realidad espiritual, ¿quizás no pasaríamos fácilmente de educar a formar o adoctrinar, destruyendo la “humanidad”?
