Arquitectura
Dona ahoraEl ser humano siempre ha construido para sí y a su alrededor el ambiente más adecuado a su vida y a su actividad, modificándolo según sus necesidades, según las diversas épocas históricas y las circunstancias de su tiempo. Por ejemplo, los mismos animales, que una vez lo ayudaron en su subsistencia y vivían junto a él, son hoy reemplazados por muchos electrodomésticos y equipos que utiliza, viviendo en casas y edificios estables y funcionales, construidos con nuevos estilos y técnicas formidables. Demostró en la arquitectura toda su capacidad creativa para diseñar y modelar espacios y lugares según su forma de vivir su vida y construir su casa y su ciudad. Las elecciones arquitectónicas del hombre revelan la relación que éste mantiene con el entorno, son como “instantáneas” que reflejan su manera de ser, de pensar y de compartir, tanto que a su vez dan un giro importante a su vida y a su forma de ser: enriqueciéndola o empobreciéndola. ¿Qué sería, en efecto, de ciertas conquistas arquitectónicas si la grandeza producida exteriormente en las casas y en su hábitat no correspondiera al reconocimiento por parte del hombre de la grandeza de su espíritu, de su alma espiritual, en la que reside el milagro de la imagen de Dios? Toda construcción humana se convertiría también en una prisión para el ser humano: toda grandeza y toda comodidad dejarían de ser un lugar tranquilo y agradable donde encontrarse a sí mismo.
